Guías Almavita · El mundo de los minerales

Piedras que no se pueden mojar (y las que no deben estar al sol)

No todas las piedras se llevan bien con el agua ni con la luz directa. Algunas se oxidan, otras se disuelven o pierden brillo, y otras se decoloran con el sol. Así sabrás cómo tratar cada una para que te dure muchos años.

En resumen: evita mojar la pirita, la malaquita, la selenita, la hematita, la azurita y la lepidolita. Y no dejes al sol la amatista, el cuarzo rosa, el citrino ni la fluorita, porque pueden perder color. Los cuarzos y el ágata toleran bien el agua.
No mojar

Piedras que no deben mojarse

Pirita: es un sulfuro de hierro y con la humedad se oxida, se mancha y puede llegar a deteriorarse.

Malaquita: es un mineral de cobre, blando y poroso. El agua (y más aún el jabón o la sal) le quita el brillo y puede dañarla.

Selenita: es una variedad de yeso. Se disuelve poco a poco con el agua y pierde su brillo sedoso.

Hematita: contiene hierro y puede oxidarse con la humedad.

Azurita, lepidolita, celestina y calcita: son blandas o se exfolian con facilidad, así que mejor mantenerlas secas.

Una pista útil: las piedras con una dureza de Mohs inferior a 5, o que contienen metales, suelen llevarse mal con el agua.

Sin sol directo

Piedras que pierden color al sol

La luz ultravioleta puede aclarar algunos minerales con el tiempo. Pasa sobre todo con la amatista, el cuarzo rosa, el citrino, la fluorita, la celestina y la kunzita. Un rato al sol no pasa nada; lo que hay que evitar es tenerlas días y días en una ventana.

Tabla rápida

Agua y sol, piedra a piedra

Piedra¿Agua?¿Sol directo?Cómo limpiarla
AmatistaSí, un momentoMejor noAgua tibia y paño suave
Cuarzo rosaSí, un momentoMejor noAgua tibia y paño suave
Cuarzo blancoSíSíAgua tibia y paño suave
CitrinoSí, un momentoMejor noAgua tibia y paño suave
ÁgataSíCon moderaciónAgua tibia y paño suave
Ojo de tigreSí, un momentoSíPaño suave
LabradoritaSí, un momentoSíPaño suave, sin remojar
AmazonitaSí, un momentoMejor noPaño suave, sin remojar
SodalitaMejor noSíPaño seco
TurmalinaSí, un momentoSíPaño suave
PiritaNoSíPaño seco o pincel
MalaquitaNoMejor noPaño seco
SelenitaNoSíPaño seco
Cómo limpiarlas

La forma más segura de limpiar tus piedras

Para casi todas, basta con un paño suave y seco o un pincel para quitar el polvo. Si la piedra tolera el agua, puedes pasarla un momento por agua tibia, sin jabón, y secarla enseguida. Nunca uses productos abrasivos, lejía ni ultrasonidos.

Si además quieres «cargar» tus piedras, hay métodos tradicionales que no necesitan agua, como dejarlas sobre un cuarzo o a la luz de la luna. Y si llevas tus piedras en joyas, te interesa también nuestra guía Cómo cuidar tus joyas con piedras naturales.

Preguntas frecuentes

Lo que más nos preguntáis

¿Qué piedras no se pueden mojar?

La pirita, la malaquita, la selenita, la hematita, la azurita, la lepidolita, la celestina y la calcita no deben mojarse, porque se oxidan, se disuelven o pierden brillo.

¿El cuarzo se puede mojar?

Sí. La amatista, el cuarzo rosa, el cuarzo blanco y el citrino toleran bien el agua, aunque es mejor no dejarlos en remojo mucho tiempo.

¿Qué piedras pierden color al sol?

La amatista, el cuarzo rosa, el citrino, la fluorita, la celestina y la kunzita pueden aclararse si pasan mucho tiempo expuestas al sol directo.

¿Cómo limpio la pirita?

Con un paño seco o un pincel suave. Nunca con agua, porque se oxida.

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